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lunes, 28 de junio de 2010

Una guardería para tiburones gigantes.

Que existen vertebrados fósiles que se roban el show en la televisión y el cine, es cosa segura. Algunos hasta el hastío, en particular los dinosaurios descubiertos en el oeste norteamericano, o algunos mamíferos grandes del Pleistoceno (sin duda este es un tema del que ya se ha hablado en este espacio). Existen también algunos organismos a los que podríamos referirnos como "segundones" del glamour paleodivulgativo, aquellos vertebrados fósiles que suelen aparecer con frecuencia en los medios, pero que no nos llevan a la saturación mediática de, digamos, un terópodo de gran tamaño con extremidades anteriores reducidas. Uno de estos "segundones" es el tiburón Carcharocles megalodon, conocido en la jerga popular como "megalodón" o "megalodonte".

Megalodon significa "diente grande".
Anteriormente incluido en el mismo género del tiburón blanco Carcharodon carcharias, de la familia Lamnidae, hay autores que consideran al megalodonte como perteneciente a otra familia, la familia extinta Otodontidae, pero dentro del mismo orden, Lamniformes. En todo caso, el modo de vida del megalodonte seguramente fuera similar el del actual tiburón blanco, un depredador de amplio espectro (de gustos), capaz de abatir presas relativamente grandes y de recorrer grandes distancias.
La investigadora colombiana Catalina Pimiento, junto con varios investigadores del Smithsonian Tropical Research Institute, la University of Florida y la National Science Foundation, han publicado hace casi dos meses un paper articulo donde se reporta un aspecto muy interesante del modo de vida de estos tiburones. En la formación Gatún de Panamá, se encuentran gran cantidad de dientes de tiburón, entre ellos muchos dientes de C. megalodon. Sin embargo, los dientes del megalodonte en la formación Gatún son en su gran mayoría pequeños, si los comparamos con otros lugares donde también se han encontrado muchos de estos dientes. ¿Como explicar este patrón tan particular?.
Podría tratarse, quizás, de que el megalodón evolucionó hacia tamaños mas grandes a medida que pasaba el tiempo, entonces esta población que dejó dientes fósiles en el Gatún es mas antigua y los megalodontes fueron haciendose mas grandes, dejando dientes mas grandes en formaciones geológicas mas recientes. Sin embargo, despues de revisar (léase, tomar diente por diente, y medirlos, y anotar cada cosa en una lista) las colecciones del Gatún y de otras localidades, al ser comparadas, no muestran una "tendencia de agrandamiento" con el tiempo. O para decirlo de otro modo, hay dientes pequeños y grandes en las muestras provenientes de otras formaciones geológicas, mas jóvenes o mas viejas.
Pudiera ser, también, que como en los tiburones hay dientes de diferentes tamaños en la mandíbula, la abundancia de dientes pequeños en los sedimentos de la formación Gatún se deba a que los mas pequeños se preservaron con mas facilidad, mientras que los mas grandes no. Los autores compararon las muestras de la Formación Gatún con aquellas de otras localidades en las que aparecieron las dentaduras asociadas, tanto de individuos grandes y pequeños. Comparando la forma y el tamaño con estas dentaduras mas completas, se observa que la posición de los dientes dentro de la boca tampoco explica el pequeño tamaño de los dientes en la formación Gatún, de modo tal que podemos descartar esta posibilidad.
¿Entonces que sucede? nos queda otra explicación: que la mayoría de los dientes de megalodonte de la formación Gatún corresponden a tiburones juveniles o con poco tiempo de nacidos. Para ver que tan crecidos se encontraban los tiburones al momento de dejar estos dientes, se utilizaron modelos previamente calculados para estimar la longitud del tiburón a partir del tamaño de cada diente. Así pues, la mayor parte de los tiburones encontrados en la formación Gatún corresponden a juveniles entre los 5 y los 8 metros (recordemos que son juveniles de tiburones gigantes). y que los adultos de mas de 10 metros solo están representados por 7 especimenes.
El estudio de los fósiles de invertebrados y otros grupos indica que los sedimentos de la Formación Gatún se depositaron en un ambiente de aguas poco profundas, con gran productividad y variaciones estacionales. No se nos olvide que hoy día la formación se encuentra emergida, pero en el Mioceno el istmo de Panamá era un estrecho marítimo (America del Norte y del Sur se encontraban separadas). Sucede que varias especies de tiburón (incluyendo al gran tiburón blanco), que viajan grandes distancias en busca de comida, utilizan ciertas áreas de aguas poco profundas y muy productivas, para reproducirse. Esto deja a los juveniles en un ambiente seguro y con suficientes recursos que garanticen su desarrollo. Esta pues, es la interpretación que se dá a la inusual abundancia de pequeños megalodontes en la Formación Gatún: que fue utilizada como una zona de "guardería". Así, los autores del artículo han mostrado que los tiburones llevan desarrollando esta estrategia de superviviencia a lo largo de por lo menos unos 10 millones de años.
Pero lo mejor de este descubrimiento es, como a mi me gusta decir, que el paper artículo es ¡GRATIS! ¡GRATIS! ¡GRATIS! Y no solo eso, hay una interesante página divulgativa: "fossil sharks of Panama" y hasta ¡un canal en YouTube!. Con semejante difusión, ya tienen bastante material para entretenerse un rato, ya sea en inglés o en español. Los dejo con el video donde la mismísima Catalina nos habla de su trabajo con los tiburones: