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jueves, 21 de febrero de 2008

Y que rayos es un astrapoterio?

El contacto que muchas personas (casi todas) tienen con la paleontología (en especial la Paleontología de vertebrados) es a traves de alguna producción mas o menos estrafalaria de un canal de televisión tal como Discovery Channel o National Geographic. A la BBC se le debe el honor de hacer mas conocidos muchos otros vertebrados y otras formas de vida extintas (desde euripteridos hasta creodontes, pasando por ostracodermos y trilobites) gracias a las series de "paseando con" (otro tanto hizo más recientemente el canal ITV con la muy fantasiosa serie "parque prehistórico" que se emitió en TV nacional por el canal regional citytv). Por supuesto, existe cierta selección de animales menos conocidas para el público general. El amable parroquiano que nos encontramos todos los dias sin duda tiene idea de un montón de detalles, e incluso, uno que otro aparte las controversias cientificas que se entretejen alrededor de figuras tan famosas como el Tyrannosaurus rex o el Velociraptor mongoliensis. Del mismo modo, pueden llegar a haber escuchado mucho acerca de la velocidad del guepardo, que los elefantes machos en celo son peligrosos y que los leones matan hienas, sin tener la mas remota idea de que es una danta, un lobo pollero, una guagua loba, una charapa, un churuco o un borugo. Menos aún tienen idea de la existencia, hace millones de años, de criaturas muy inusuales, que no tienen parientes cercanos en la actualidad, y que vivieron en Colombia y otros paises de suramérica. La proporción (relativamente baja) de internautas colombianos lectores e interesados en la paleontología de vertebrados, sin duda encontrará interesantes algunos de los apuntes que aquí presenta este servidor, acerca de unas criaturas muy extrañas, que habitaron Suramérica en la época que esta era un continente-isla, separado del resto del mundo: Los astrapoterios.

El esqueleto de Astrapotherium magnum en el Field Museum (Riggs, 1935)

Los astrapoterios fueron un grupo de mamiferos herbivoros que se conocen a partir de fosiles hallados en varios paises de Suramérica. Los mas antiguos son del Paleoceno superior (hace unos 56 Millones de años) y los últimos vivieron en el Mioceno medio (hace unos 10 millones de años). Presentan una extraña "mezcla" de caracteristicas similares a las de muchos grupos de mamiferos modernos y extintos, lo que los ubica entre los mamíferos fósiles mas extraños de todos los tiempos. Es a algunas de estas similitudes que se debe el nombre del grupo. Burmeister, quien fue el primero en publicar una descripción de los restos (entonces solo se conocían algunas pocas piezas) de este animal, pensó que se hallaba relacionado con los brontoterios (termino que significa "bestias del trueno"), unos extraños animales con cuernos en forma de Y, parientes norteamericanos de los rinocerontes y los caballos. Quizas para resaltar el supuesto parentesco con los brontoterios, Burmeister propone el nombre Astrapotherium, que significa "bestia del rayo". William Berryman Scott supo pronunciarse mucho mejor que cualquiera respecto al nombre: "A more inappropiate and infelicitous name could hardly have been selected, for anything less lightning-like than this strange beast cannot be imaginated" (Scott, 1937: "Un nombre mas inapropiado y defectuoso dificilmente podría haber sido seleccionado, pues no pude imaginarse nada menos similar a un rayo que esta extraña bestia").
El astrapoterio mejor conocido es Astrapotherium magnum, cuyos restos provienen de las rocas denominadas Formación Santacruz en Argentina, que tienen unos 15 millones de años (es decir, del periodo Mioceno Inferior-Medio). Un esqueleto casi completo de este animal se encuentra en el museo Field de Chicago. La preservación de la columna vertebral casi completa y articulada, hizo imposible extraerla con seguridad. De este modo el ejemplar fue montado con las extremidades dobladas, como si estuviera echado sobre su panza.

De nuevo, el esqueleto de Astrapotherium (Scott, 1937).
El esqueleto permite apreciar que los astrapoterios eran criaturas bastante extrañas. Astrapotherium era un animal grande, quizás tanto como un bufalo africano (800 Kg) o un rinoceronte indio (1000 Kg), su cuerpo era largo y sus patas relatvemente cortas, similar en proporciones a un hipopotamo. El esqueleto de las manos de Astrapotherium se apoya sobre sus dedos (en vida muy probablemente llevaba una almohadilla de tejido elastico como en los elefantes y rinocerontes), pero la estructura inusual de su pie sugiere que este se apoyaba mas sobre la planta, de modo similar a los pies de los seres humanos, los osos y los marsupiales herbivoros gigantes de australia conocidos como diprotodontes.

reconstrucción del esqueleto de Astrapotherium magnum (Scott, 1937)
Sin embargo, la mayoría de las caracteristicas extrañas de Astrapotherium salen a la luz cuando observamos su cráneo. Los astrapoterios tenían un hocico relativamente corto, y sus fosas nasales se hallaban ubicadas hacia arriba y atras en el cráneo, o que recuerda la configuración de varios animales con trompa tales como la danta (tapir) o el elefante. Los caninos de los astrapoterios estaban agrandados formando dos pares de defensas ("colmillos") de crecimiento continuo. Los caninos superiores se curvaban hacia abajo encontrándose con los inferiores, y el desgaste producido por el contacto entre los dos hacía que se afilaran de un modo muy similar a los hipopótamos. La quijada de Astrapotherium era alargada y de perfil bajo, similar a la de una danta, pero con tres dientes incisivos los cuales quizás hacían contacto con una almohadilla córnea en el frente del paladar, pues los astrapoterios (del mismo modo que los rumiantes modernos) carecían de incisivos superiores. Para colmo, los molares de los astrapoterios recuerdan vagamente a los de los rinocerontes.

El cráneo de Astrapotherium magnum (Scott, 1937)
Los astrapoterios mas primitivos son los trigonostilopidos, mucho mas pequeños que los astrapoterios "tipicos", pero mostrando varias de las caracteristicas del grupo, incluyendo los caninos bien desarrollados y la inusual forma de la mandibula. De los varios trigonostilopidos descritos el mejor conocido es Trigonostylops, del Eoceno de Patagonia (hace unos 55 millones de años). Del tamaño aproximado de un cerdo, este animal quizas tambíen tenía un aspecto similar, con caninos un poco agrandados y quizás de habitos similares a un pecari, zaino o marrano de monte. Los astrapoterios más "típicos" se dividen en dos linajes: uno, que habitó la Patagonia, incluye formas como Astrapotherium, Parastrapotherium (no, no era uribista, esas barbaridades no habían aparecido en el Mioceno) y el -aparentemente- enano Astrapothericulus. El otro, conocido como Uruguaytheriinae, incluye varias formas que se han hallado en el norte de Suramérica. Los últimos y mas grandes astrapoterios se incluyen en este grupo, entre estos, dos formas descritas a partir de fósiles hallados en territorio colombiano.

El cráneo y la dentadura de Trygonostylops

Cráneo y dentadura de Astrapotherium.
El Xenastrapotherium, originalmente descrito a partir de una quijada proveniente de Venezuela, era muy similar en forma general y tamaño al Astrapotherium argentino. Restos más completos provenientes de las rocas denominadas Grupo Honda, que se encuentran bellamente expuestas en varias regiones del Huila y el Tolima, muestran que el Xenastrapotherium poseía dos incisivos inferiores, en lugar de los 3 del Astrapotherium, sus caninos se orientaban un poco más horizontalmente y el primer premolar superior estaba mucho más reducido que en Astrapotherium. Otras minucias en la configuración de sus molares confirman que Xenastrapotherium es un animal diferente al bien conocido Astrapoterio argentino.

Premolares y molares de Xenastrapotherium Kraglievichi
La otra forma, Granastrapotherium snorki, es una especie descrita también a partir de restos hallados en las rocas del Grupo Honda el Huila y el Tolima. Restos hallados en Bolivia parecen pertenecer a Granastrapotherium o una forma muy similar. Este astrapoterio se diferencia de Xenastrapotherium por su mayor tamaño (entre 2.5 y 3.5 toneladas: el tamaño de un hipopótamo muy grande y acercandose al de un elefante de la India aún inmaduro). Otras diferencias incluyen la presencia de sólo un premolar (el cuarto) en el paladar y la disposición de los caninos, que son muy grandes y recuerdan mucho menos a los de los hipopótamos y más a las defensas de algunos parientes antiguos de los elefantes (cabe aqui aclarar que en los elefantes y sus parientes las defensas no están formadas por los caninos sino por los incisivos). Los caninos superiores se proyectan mucho mas hacia adelante, rodeados por estuches de hueso similares a los de los elefantes, y en la quijada, los incisivos se han perdido por completo, dejando dos caninos muy grandes y algo curvados hacia afuera. Parece ser que existían diferencias en el tamaño de los caninos en ejemplares de Granastrapotherium de tamaños similares, lo que sugiere que existían diferencias entre machos y hembras.

Cráneo y molares superiores de Granastrapotherium snorki.

Quijada de Granastrapotherium snorki.
¿Y qué hay del modo de vida de los astrapoterios? Mientras que Riggs (1935) se limita a afirmar que Astrapotherium era un habitante de bosques y zonas humedas en tierras bajas, Scott (1937) va mas lejos, insinuando que las caracteristicas de Astrapotherium encajan mejor con un modo de vida acuatico. Un estudio mas reciente realizado por Avilla (2005), se basa en la comparación entre las proporciones de los miembros de A. magnum y las proporciones de mamiferos recientes cuyos habitos son conocidos. Los resultados muestran similitudes con los mamiferos que nadan impulsandose con movimientos alternados de las patas, de un modo muy similar al del oso polar o el hipopotamo. Del enorme Granastrapotherium se conocen algunos huesos de las extremidades, que poseen superficies de articulación mas orientadas verticalmente. Estas caracteristicas son típicas de animales muy grandes y pesados (tales como elefantes y dinosaurios saurópodos) cuya estructura es permite permanecer en pie transmitiendo los esfuerzos a traves de un diseño columnar. Esto reduce la cantidad de esfuerzo muscular necesario para mantenerse en pie (Los seres humanos, por ejemplo, usamos la tensión de los cuadriceps y otros musculos para mantenernos en pie). De este modo, el Granastrapotherium parece haber sido más un animal terrestre que su pariente patagónico Astrapotherium. El desgaste observado en sus defensas indica que, del mismo modo que los elefantes modernos, G. snorki utilizaba sus defensas y su trompa como herramientas para apartar la vegetación y tumbar árboles.

Reconstrucción de Granastrapotherium snorki, algo imprecisa en los detalles del pie (ver texto).
La extinción de los astrapoterios parece estar relacionada con los cambios de clima que ocurrieron a lo largo del Cenozóico en Suramérica. A diferencia de otros grandes herbivoros suramericanos (como por ejemplo los toxodontes), los astrapoterios nunca desarrollaron adaptaciones especiales para el consumo de vegetales muy fibrosos y de dificil digestión tales como los pastos. No es de sorprender entonces que hayan desaparecido primero de la Antartida y luego de la Patagonia, regiones donde el clima se hizo más frio y seco antes que en el trópico. Aparentemente los astrapoterios eran más dependientes de lugares boscosos y de una alta disponibilidad de agua. Estas condiciones permitieron que en el Mioceno medio los últimos astrapoterios habitaran el norte de suramerica. Otros grupos que habían desaparecido de Patagonia en el Mioceno, habían encontrado un habitat favorable en suramerica tropical. En la fauna de la venta, por ejemplo, se han encontrado los restos de un leontinido (un tipo de mamifero con pesuñas) y de marsupiales paleothentidos, desaparecidos algún tiempo atrás de las faunas del sur.
REFERENCIAS (en construcción)
  • Johnson, S. C. & Madden, R. H. 1997. Uruguaytheriine astrapotheres of tropical South America. In Kay, R. F., Madden, R. H., Cifelli, R. L. & Flynn, J. J. (eds) Vertebrate Paleontology in the Neotropics: The Miocene fauna of La Venta, Colombia. Smithsonian Institution Press (Washington, D.C.), pp. 355-381.
  • Riggs, E. S. 1935. A skeleton of Astrapotherium. Geological Series of Field Museum of Natural History 6, 167-177.
  • Scott, W. B. 1937. The Astrapotheria. Proceedings of the American Philosophical Society 77, 309-393.